Hay canciones que llegan en el momento perfecto. Algunas nos ayudan a bajar el ritmo, otras nos acompañan cuando necesitamos más energía y otras simplemente hacen que un día normal se sienta un poco diferente.
La música que elegimos no es solo un sonido de fondo. Muchas personas la utilizan de forma intencional para acompañar su estado de ánimo o cambiar la manera en que se sienten en determinados momentos.
No todas las canciones hacen lo mismo
Una investigación publicada en Frontiers in Psychology analizó cómo diferentes tipos de música seleccionada por los propios oyentes podían influir en sus emociones después de una experiencia estresante.
Los resultados mostraron que las personas respondían de manera diferente a las canciones según su ritmo y el tipo de emoción que querían experimentar. Algunas preferían música más tranquila para recuperar la calma, mientras que otras elegían canciones con mayor energía para levantar el ánimo.
Y tiene sentido: no buscamos la misma música cuando necesitamos concentrarnos que cuando queremos empezar el día, hacer una pausa o simplemente cambiar de mood.
Por eso, crear una buena experiencia musical también empieza por entender el momento. En Viberse, cada sonido puede acompañarte de una forma distinta, según lo que necesites en ese instante.
Porque a veces no hace falta cambiar todo el día. A veces basta con cambiar la canción.
Fuente: Frontiers in Psychology — “Empowered listening: Self-selected music’s role in uplifting emotions during stress”.



